En septiembre de este año y a siete desde la trágica partida de Avicii que su ex manager, Ash Pournouri revivió el drama y la polémica al rededor del productor sueco, esto debido a que la difícil etapa de productor, en la que estuvo envuelto en explotación laboral y económica, ahora tendría un nuevo punto de vista, es decir, el de Pournouri.
Finalmente, fans y críticos del tema tendrán respuesta a muchas de las preguntas respecto a la relación laboral que tuvo con Tim en sus últimos años de vida. Como sabemos la imagen pública de Ash estuvo expuesta luego del documental de Netflix “Avicii: True Stories” de 2017, el cual lo colocó como la principal razón que llevó al DJ a un desgaste físico y emocional por presión laboral ejercida por su entonces mánager.

Pournouri abrió el caso ante la corte sueca para resarcir lo que él llama “una narrativa pública distorsionada sobre su papel en la muerte de Avicii” y advierte que de no haber un arreglo se publicarán imágenes/videos inéditos. El ex manager advierte que esta acción no es para buscar una compensación económica y que si recibiera alguna por este procedimiento legal, se usara para acciones benéficas reales.
Su intención es limpiar su imagen y mostrar que la “verdad” que hemos escuchado los últimos 7 años no es así: “El tribunal es el único lugar que obliga a que la verdad salga a la superficie”, declaró Pournouri.
También explica que un proceso judicial crea divulgación, evoca el testimonio jurado y da como resultado un juicio oficial basado en la realidad fáctica, con ello se impide “giro de relaciones públicas” o la manipulación para crear una historia o el beneficio.
Añade que su equipo legal reclutó una lista de aproximadamente 50 testigos, muchos de ellos, según Ash, fueron silenciados previamente por acuerdos de no divulgación (NDA) o miedo.

Pournouri deja claro que este procedimiento legal tampoco es un ataque directo a la Familia Bergling, sino una acción necesaria para corregir el escrutinio público a su persona. Aunque advierte que algunas revelaciones podrían ser “incómodas”, pero insistió en que reflejan las circunstancias ocultas al público, lo que derivo en “daño significativo y culpa pública”.
Pese a todo, Ash ve el lado emocional de este procedimiento y menciona que limitara la divulgación de información privada y medica, a menos que se muy necesario, ya que tiene “horas de grabaciones sin editar”, pero las mantiene en privado para evitar causar la destrucción pública a otros.
Estaremos al tanto de este caso.







